Panama (EFE).-La denominada cumbre de la "conciliación" terminó y dejó plasmada su huella en la historia del continente americano. La ciudad de Panamá fue la sede de la VII Cumbre de las Américas, donde por primera vez participaron los 35 países de la región, en los que destacaba Cuba al ser el debutante.

El evento que tuvo una duración de dos días, logró sentar por primera vez en la misma mesa a los presidentes de Cuba y Estados Unidos, pero también fue escenario de voces opositoras al decreto de Washington que proclama a Venezuela como amenaza para la seguridad estadounidense.

La Cumbre sirvió como escenario para que Barack Obama y Raúl Castro conversaran sobre los temas que permitirán restablecer las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Cuba. Atlapa también fue el lugar, donde Obama conversó con el presidente venezolano Nicolás Maduro, quien llegaba con la intención de entregar millones de firmas para solicitar la derogación del criticado decreto.

Además, de la sesión plenaria, la VII Cumbre de las Américas tuvo como componentes adicionales, los foros paralelos que concentraron a los jóvenes, empresarios y sociedad civil del continente americano.

El presidente panameño Juan Carlos Varela, detalló que como país anfitrión Panamá propuso un documento de mandato que logró un 90% de acuerdo, con consenso en 42 de los 48 puntos establecidos, que incluían políticas en materia de educación, salud, migración, energía, medio ambiente, participación ciudadana y gobernabilidad democrática.

Varela procedió a detallar los puntos de consenso:

Perú asumió la organización de la VIII Cumbre de las Américas, que se desarrollará en 2018.

Fonte: EFE